Reseña al paso: Suicide Squad

Escuadrón Suicida tiene un desbalance que, en vez de procurar por arreglarse en el camino, se convierte más tediosa de lo que ya se propone en un inicio.

Luego de la muerte de Superman, el gobierno de los Estados Unidas juntará a un equipo conformado por los criminales más peligrosos y extraños del planeta para combatir contra una amenaza de alto riesgo.

El primer acto se esmera por presentar a los personajes a manera de informe didáctico interáctivo; algo que resulta hasta un punto agotador. No solo por la necesidad de mostrar en imágenes todo, sino por querer denotar un aura psicodélica/caricaturesca que parece no combinar a la perfección. Claro que estos recursos habrían funcionado si se hubieran sentido orgánicos; pero, todo lo contrario, algo no encaja con la propuesta.

Entrando ya al segundo y tercer acto, la historia pierde consistencia: tanto por una estructura desordenada y la poca empatía que generan los personajes. No me refiero a interpretaciones pobres, sino al descuido de la relación entre estos o su manera de presentarse al espectador. Las herramientas y recursos para desarrollarlos están ahí, pero se desaprovechan y queda como un intento en vano. La historia misma tiene conflicto que en vez de ir en in-crescendo, se queda estático.

La participación de los personajes es lo justo, hasta diría lo mínimo necesario. No todos tienen que estar en pantalla, no todos tienen que participar, solo hacer lo que se requiere. Quien sí se siente como un extra que no aporta a la historia es El Guasón; cuya trama argumental podía extraerse de la película y esta habría fluido sin problema alguno.

Sobre las actuaciones, Margot Robbie y Will Smith son los que transmiten más personalidad. No diré que eran sobresalientes, a decir verdad, eran lo básico que se pide siempre. Jared Leto también tiene esta cuestión. No haré comparaciones, solo diré que el trabajo fue simple y punto.

La edición, al igual que toda la película, era inestable. Más que ver una película, Suicide Squad se presenta como una serie de videos musicales. Dicho sea de paso, si bien la banda sonora era acertada, la música entraba de golpe como si estuvieran haciendo cola para ambientar las secuencias; al punto en que podía resultar molestoso.

En resumen, Suicide Squad es inestable, desde los cambios en la propuesta durante el mismo desarrollo, hasta en la edición y en el desarrollo de la narrativa. Se nota que hubo una pérdida de identidad en el transcurso de la historia. Si hubiera conservado al menos una dirección, el resultado habría sido ligeramente distinto.

Trailer:

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