Reseña Al Paso: Westworld (Primera temporada)

Westworld deja planteado dilemas filosóficos en una historia que puede enredarse por momentos, pero que eventualmente agarra fuerza y demuestra que tiene mucho por explotar.

Westworld es un parque temático diseñado para vivir las experiencias del viejo oeste. El parque está plagado de robots que desempeñan el rol de “huéspedes”, actores que cumplen una función en una narrativa establecida. Una serie de circunstancias empezará a afectar el pensamiento de estas máquinas; generando un complot que poco a poco se saldrá de control.

Como lo mencioné casi dos meses atrás, el primer episodio establece las intenciones y la capacidad de la serie para ahondar en temas filosóficos sobre el individuo, la realidad y el rol que cumplimos en el mundo. Quizás estas cuestiones se evolucionen al grado de genera debate pero se convierten en un eje importante. Puntos a favor para Westworld por plantear de manera tan sutil estas cuestiones que ya se han visto anteriormente. No es una innovación, pero sí que sabe presentarse creativamente.

El problema mayor en la serie radica en su complejidad. Y es que la serie tiene claro qué es lo que busca narrar, pero la distribución de las tramas y el timing pareciera no ser el correcto. Lo que provoca una ligera lentitud durante la primera mitad de la temporada.

Pero si en este periodo se encuentran puntos de giro interesantes o momentos muy llamativos, pues a partir de la segunda mitad estos plot points explotan y no permiten al espectador siquiera asimilar lo sucedido. Eventualmente, este desarrollo pausado se ve justificado con los cambios en la historia y nos invitan a una segunda revisada. Es solo cuestión de paciencia y atención para entender y apreciar la magnitud de la historia como una sola.

La fotografía e iluminación, como cualquier serie actualmente, está muy bien lograda. Los escenarios se explotan cuando es necesario y, cuando no, ofrece dinanismo.

El reparto fue seleccionado a la perfección. Ed Harris y Anthony Hopkins no tienen nada qué demostrar y, sin embargo, lo siguen haciendo. Evan Rachel Woods, Jeffrey Wright y Thandie Newton están también a la altura. Jonathan Nolan, al igual que su hermano Christopher, tiene la capacidad para encontrar interpretaciones únicas y sacarle provecho a los actores.

En resumen, Westworld tiene el potencial de convertirse en un producto bandera para HBO. Si logran conservar esa intensidad y sorpresa de la última fase de la temporada, además de aprovechar los dilemas filosóficos, tranquilamente podríamos estar presenciando un clásico de la televisión.

Trailer:

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